miércoles, 8 de febrero de 2012

Superbowl Night Live


Al desesperado pase de Tom Brady le siguió un golpe seco en una mesa cercana. Eran las 3:50 hora española y New England Patriots acababa de perder la Superbowl en la última jugada. Este es el cierre de una historia de fútbol y aventura vivida en el centro de Madrid, que el pasado domingo se hizo momentáneamente americano.

La narración arranca con el reto de buscar un lugar donde disfrutar del partido. Un intento fallido -en España las camareras deberían hablar español- dio con nuestros huesos en otro local. Un insolente amigo y este servidor, compartiendo mesa con una variopinta representación internacional. Quedaban cuatro horas por delante.

Esta no pretende ser una simple narración del partido. Para eso ya hay quien y muy bien, dicho sea de paso. Por ello me detengo en ciertos detalles, como un grupo de apasionados compañeros mexicanos. Curiosa su cátedra de spanglish. Suyos fueron los mejores momentos de la previa.

Pronto se adelantó New York Giants con un touchdown de valor extra por una sanción al rival. Tom Brady -quaterback de New England Patriots- encadenó varios errores, para desesperación de los aztecas. Nada de esto parecía importarle a un encamisado americano. Su plan pasaba por ganarse a su pareja con un desconcertante conocimiento del rugby -sí, sí, del rugby-. Ella, entre el sopor y el sueño. Igual que unos Patriots que sólo entraron en el partido poco antes del descanso. Sorprendente victoria parcial, 9-10, para los de Nueva Inglaterra.

Posiblemente el espectáculo de Madonna terminó de animar al equipo de Tom Brady. O de confundir a los Giants. La segunda parte comenzó con gran drive de ataque de los Patriots. Touchdown para escaparse 9-17. A la mujer de antes definitivamente le venció el sueño. La cara del experto delató una estrategia fallida. La grey mexicana de nuestra izquierda también cayó, pero llegaron refuerzos. La fiesta no paraba. Ni la cuenta de gintonics del vecino. Se aproximaba un final eléctrico. New York, con dos anotaciones, establecía un peligroso 15-17 al término del tercer cuarto. 


Eli Manning, quaterback de los Giants, se echó el partido a las espaldas. Pase a pase, yarda a yarda, destrozó la ya apagada defensa patriota. Así se plantó en la zona de anotación de New England a falta de un minuto. El touchdown o el field goal (patada a palos) eran seguros. Los Patriots, inteligentemente, dejaron anotar a los de Nueva York a fin de disponer de un último ataque a la desesperada.

Ochenta yardas por superar en apenas segundos. Todo un reto para Brady. Dos avances rápidos pusieron el partido en el límite. Sin tiempo ya, el mediático líder 'patriota' lanzó un pase desde medio campo hasta la zona de anotación. Ni los gritos ni los rezos oídos en la sala sirvieron. El balón tocó en el suelo y el título se fue para los New York Giants de Eli Manning por 21-17. No pudo haber final más espectacular.

Con la desilusión del compañero derrotado, un pensamiento surgió rápido: sólo quedaba un año para que Madrid se vistiese de americana en otra 'Superbowl Night Live'. Pasada la ronda de ánimos, recordé el ejemplo de la mujer del americano. Con la ciudad expirando su noche, era hora de irse a dormir.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada


Translate to your language
| | | | | | | | |

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Hosted Desktops