
Me propuse acabar 2011 repasando nuestros hitos deportivos, pero como sucede con los propósitos de fin/principio de año lo he tenido que desestimar por inasumible. Como quien se apunta al gimnasio, igual de irrealizable. Tantos campos de éxito, tantos logros...misión imposible tratarlos conjuntamente como merecen. Bendito problema este, sea dicho. Que se nos repita cada diciembre. Por eso y, por qué negarlo, porque me apetece, quiero cerrar esta temporada rememorando un acontecimiento que nos dio mucho más que una medalla de bronce. Trajo la tan costosa atracción mediática. Hablo de quienes en las redes se hicieron llamar "las chicas de oro": Nuestra selección de balonmano femenino.
Con un juego brillante y atractivo lograron una presea con...